Lo mejor de la Copa América 2011

-Mejor jugador: Luis Suárez (Uruguay)

Luis Suárez

-Mejor arquero: Justo Villar ( Paraguay)

Justo Villar

-Mejor jugador joven: Sebastián Coates (Uruguay)

Sebastián Coates

– Goleador: José Paolo Guerrero (Perú / 5 goles)

José Paolo Guerrero

– Trofeo Fair Play: Uruguay

Bandera uruguaya

Posiciones finales

1. Uruguay

2. Paraguay

3. Perú

4. Venezuela

5. Chile

6. Colombia

7. Argentina

8. Brasil

9. Costa Rica

10. Ecuador

11. Bolivia

12. México

Confederación Sudamericana de Fútbol

A los integrantes de la CONMEBOL se sumaron México y Costa Rica por invitación para completar los 12 equipos participantes de la Copa América

El cielo es Celeste

Por Patricio Manzato

Uruguay derrotó ayer 3 a 0 a Paraguay en la gran final disputada en El Monumental y se consagró campeón de la Copa América por decimoquinta vez en su historia. Luis Suárez y Diego Forlán en dos oportunidades, fueron los autores de los goles charrúas.

El capitán Diego Lugano levanta la copa

El momento del festejo de los uruguayos

La Celeste volvió a tocar el cielo con las manos luego de 16 años en los que no conseguía triunfar en un torneo de importancia. Analizar el partido de ayer es comentar más de lo mismo que ya se ha dicho. La falta de creatividad de juego y el desgaste físico que venía arrastrando el conjunto guaraní quedó al descubierto en el césped del Antonio Vespucio Liberti. Uruguay tuvo, sin dudas, el meritó de sacarle rédito a las dificultades ajenas.

Es más interesante exponer las facultades que llevaron a los uruguayos a lo más alto. No se puede negar las condiciones propias de cada jugador charrúa, pero está claro que es muy difícil que las individualidades te hagan ganar un campeonato. Óscar Tabárez, logró ante todo, formar un muy buen grupo con jugadores que se comprometen al máximo por respeto a su selección y a sus propios compañeros. El Maestro dirige a Uruguay desde el 2006 y esa continuidad en el cargo tuvo sus frutos. Primero con el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica, instancia que La Celeste no alcanzaba desde México 1970. Y ahora quedándose con un nuevo título a nivel sudamericano. Quedará para el debate si Uruguay juega mejor o peor que Brasil y Argentina, pero es innegable que en los últimos años fue más protagonista que ambos conjuntos.

Enfocándose en futbolistas uruguayos en particular, hubo muchos en buen nivel en todas sus líneas. En el arco Fernando Muslera fue una garantía, aunque el paraguayo Justo Villar fuera elegido el mejor portero de la Copa. Los centrales Diego Lugano y Sebastián Coates también estuvieron a la altura de las circunstancias. Diego Pérez y Egidio Arévalo Rios, los volantes de contención, juegan con el cuchillo entre los dientes y el corazón en la mano. Tanto los laterales como los mediocampistas por afuera mostraron mucho despliegue y compromiso a la hora de recuperar el balón. El que más destacó entre ellos fue Álvaro Pereira. En la delantera Forlán y Suárez fueron imparables.

En unos meses nada más empieza un nuevo periodo de eliminatorias y Uruguay será tanto de local como de visitante un rival muy difícil de vencer. Seguramente Tabárez mantendrá este grupo de jugadores que tan bien han rendido, ya que por edad sólo Andrés Scotti y Sebastián Abreu no llegarían al Mundial de Brasil 2014.

Batista dejaría de ser el técnico de la selección

Por Alfredo Merlo

 

El próximo lunes tras una reunión en AFA quedaría sentenciada  su salida. Los dirigentes de mayor peso y quienes son más allegados a Julio Grondona le pedirían al Presidente  que avale  el cambio de entrenador. Alejandro Sabella, Gerardo Martino y Carlos Bianchi suenan para sucederlo.

Esa idea que, en un principio y tras una goleada contundente ante el campeón del mundo, avivó la expectativa. Ese mismo concepto que con el paso del tiempo se fue consumiendo a sí mismo por el uso excesivo de una referencia quimérica. Jugar como el Barcelona, la consigna  de la era Batista que se desmoronó tras la prematura eliminación de la Copa América, como el ciclo del entrenador al mando de la selección, que a menos de un año de haberse iniciado hoy parece transitar el filo de su ocaso.

El lunes, en AFA, en la reunión de mesa chica en la que entre otros asuntos se discurrirá sobre un nuevo modelo de campeonato que incluya 40 equipos, el grupo de dirigentes más cercanos a Julio Grondona, el riñón directivo de Viamonte 1366, se pronunciaría en contra de la continuidad del Checho al mando del primer equipo. Y son varios los puntos que le achacan al entrenador para exigir su dimisión. Entre ellos, la inexistencia de un rumbo definido que se evidenció durante los cuatro partidos que Argentina disputó en la Copa América, la estrechez de criterio para manejar la novela Tevez, que tras varias idas y venidas tuvo un final desconcertante, y el equipo Sub 25 que cayó estrepitosamente ante Nigeria, dos meses atrás, son algunos de los tópicos  insuficientes que sobresalen de un inventario que encomendó su éxito a una frustrada consagración en el certamen continental.  Y aunque el autentico portador del cetro, Julio Humberto Grondona, durante sus 32 años al mando del fútbol argentino desestimó la chance de despedir entrenadores, esta vez renunciaría a sus costumbres y avalaría la decisión.

De confirmarse este rumor que adquirió vigor por declaraciones de los propios protagonistas, habrá que ver bajo qué caratula se produce el alejamiento, y si desde AFA intentan esmaltar la desvinculación bajo algún eufemismo que dibuje la cuestión. El contrato que días antes del inicio de la Copa América firmaron Batista y sus colaboradores, vence en 2014, tras el Mundial de Brasil.

Dos de esos dirigentes que asistirán a la reunión, Noray Nakis y Germán Lerche, presidentes de Armenio y Colón de Santa Fe respectivamente, dejaron entrever su postura sobre el futuro del primer equipo y la necesidad de un cambio que además incluya los alejamientos del director de selecciones nacionales, Carlos Bilardo, y de su segundo e hijo del Presidente, Humberto Grondona. “Hay que hacer una cirugía total”, opinó Nakis. Otro que se sumó a la oleada de los que exigen variantes es Nicolás Russo, mandamás de Lanús: “En su momento dije que Batista no me parecía el indicado. Lo sigo ratificando”.

En lo que va del ciclo Grondona al frente de AFA, nunca se había puesto en tela de juicio la tarea de un entrenador por lo hecho en una Copa América. El año eleccionario y una oleada de críticas que antes no se suscitaban, obligan al Presidente a reaccionar a tiempo, a injertar planes que reintegren la frescura a la atmosfera de la selección. Y el momento así lo exige. Por eso escucharía a sus allegados, les daría entidad a su voluntades, que tras el penal del uruguayo Cáceres  y  la frustración de no haber podido alcanzar la copa en casa,  reclaman la salida de Batista. 

Posibles sucesores

Alejandro Sabella:   Cuenta con el respaldo de Carlos Bilardo, que aunque es cuestionado por el entorno de Grondona, aun no perdió el aval del Presidente. Seducen sus formas sencillas de trabajar, su pasado en Estudiantes y la experiencia de selección tras haber sido uno de los colaboradores de Daniel Passarella.

Gerardo Martino: Al igual que Sabella, ofrece discreción y perfil bajo. Sus condiciones ya fueron probadas en la selección paraguaya. Consiguió clasificar por primera vez a ese país a una instancia de cuartos de final de un Mundial, el año pasado en Sudáfrica, y mañana su equipo disputara una final de Copa América luego de 32 años.

Carlos Bianchi: Los dirigentes de Vélez, Boca, River y otros equipos de peso ya habían propuesto su nombre para asumir en el cargo. Un viejo resquemor con Grondona le resta chances. El lunes regresa de Francia y muchos sueñan con que  se produzca un llamado conciliador, para limar esas asperezas que lo distancian de las entrañas de AFA.

Paraguay-Uruguay, una final inesperada

Por Jeremías Baldantoni

Después de 32 años, Paraguay volvió a convertirse en finalista de la Copa América. La última vez había sido en 1979, edición en la que se consagró campeón al superar por goles en la definición durante tres encuentros ante Chile. Sin embargo, en esta copa llegó a últimas instancias sin haber ganado un solo partido, con cinco empates y dos definiciones por penales. ¿Es raro, no? Claro que lo es, pero increíblemente un equipo que no ha demostrado un buen nivel futbolístico, como la mayoría de las selecciones, el domingo disputará la final en el Monumental ante Uruguay, que tampoco juega bien y continúa con su racha ganadora desde el Mundial de Alemania 2010, en el que logró el cuarto puesto. Es difícil de comprender lo que está ocurriendo en este certamen: Argentina quedó eliminada por penales frente a los uruguayos en el momento que los de Sergio Batista insinuaban un poco más de las performances que habían demostrado, y Brasil de despidió en la misma condición por los paraguayos o tal vez por el arquero Justo Villar, quien se encargó de taparle todas las pelotas a los brasileños quienes merecían el pase a la semifinal.

En dicha instancia, los dirigidos por el argentino Gerardo Martino enfrentaron al sorprendente Venezuela en Mendoza, y ahí también obtuvieron la victoria a través de los penales, nuevamente de la mano de Villar. No obstante, fue un resultado injusto porque los paraguayos crearon pocas situaciones para convertir un gol y fueron ampliamente superados por los venezolanos, que en el segundo tiempo y en las dos prórrogas hicieron un gran esfuerzo, que en ese momento dio la sensación de ser en vano. Aunque ya no lo es, debido a que la “Vinotinto” parece poseer las condiciones necesarias para superar a cualquier selección sudamericana. Es notorio cómo han mejorado desde que César Farías es su director técnico, quien formó un equipo, les brindó confianza y, además, selló un estilo de juego, algo que necesita Argentina.

No quedan dudas que esta Copa América sorprendió a una buena cantidad de espectadores. Muchos pensaban, al menos desde la previa de la competición, que Argentina y Brasil iban a llegar a la final el 24 de julio, pero ambos se retiraron del certamen en los cuartos de dejando una desilusión en sus seguidores. El equipo argentino indicó que no encuentra el funcionamiento adecuado para los intérpretes que tiene, y los brasileños tampoco fueron capaces de elaborar un estilo, a pesar de tener ciertas piezas que podrían haber hecho funcionar al resto.

¿Uruguay y Paraguay hicieron más que otros para ser finalistas? Los Celestes juegan al pelotazo con la esperanza de que Luis Suárez y Diego Forlán estén inspirados y puedan provocarle algún dolor de cabeza al equipo contrario. Algo similar ocurre con los del “Tata Martino”, que no ganaron nunca, clasificaron dos veces injustamente definiendo con los tiros desde los 12 metros, y también dependen de sus delanteros Lucas Barrios y Nelson Haedo Valdéz, quienes no tienen la “eficacia” que, por el momento, obtuvieron los atacantes uruguayos.

La dupla que intentará darle la copa a Uruguay.

Exceptuando a Chile, que si bien ya no tiene a Marcelo Bielsa en el banco, sigue encaminado hacia el fútbol prolijo y ordenado con la presencia de Claudio Borghi como entrenador, y Venezuela fueron los únicos que no se involucraron en la escasez futbolística que, sin dudas, dejó el certamen. Aún restan jugarse los encuentros que marcarán cómo van a ubicarse los cuatro “mejores”, pero sería bastante difícil que puedan revertir la cantidad de malas actuaciones vistas hasta ahora.

La final será el domingo, entre dos conjuntos que no saben qué instrumentos tocan, no hacen dos pases seguidos, pero pelearán por adueñarse de un nuevo trofeo. Ojalá no sea un partido a puro revoleo de pelota porque sino, más de uno se va a quedar dormido.

Voces que piden cambios

Por Alfredo Merlo

 

Luego de  la eliminación de la Copa América en manos de Uruguay, varios protagonistas de pasado y presente con la celeste y blanca salieron a dar su parecer sobre el futuro de la Selección argentina, entre ellos Maradona, que una vez más cargó las tintas contra Batista: “Si yo  ganaba un sólo partido, me iba sin que me lo pidieran”.  

La impotencia todavía flota como esos restos de embarcaciones que aparecen en el mar y certifican el naufragio; y es que las aguas turbias de la selección no dejan de removerse desde el sábado, tras ese penal de Cáceres que sentenció una eliminación con olor a fracaso. La desazón toma voces y letras que a cada instante avivan el fuego del debate, direccionado por un único eje: el futuro.

Ni la buena noticia de que su madre fue dada de alta tras pasar varios días internada en terapia intensiva fue detonante para que Diego Maradona cerrara la boca y omitiera su opinión sobre el actual entrenador Sergio Batista. “Si yo fuera Batista, me iría sin que me echen”, disparó el 10, infatigablemente hostil a la hora de hablar de Checho, que casi un año atrás lo sucedía en el cargo. “No vi el partido, preferí jugar un partido de tenis. Más tarde hablé con el Kun (Agüero, su yerno) y me comentó algo”, agregó, y dijo tener temor de que “Messi se termine aburriendo de todo esto”.

Otro que tomó la palabra tras la eliminación ante Uruguay fue Humberto Grondona, hijo del presidente de la AFA y actual subdirector de selecciones nacionales.  Y aunque ratificó el apoyo que desde la calle Viamonte le brindan a Batista, reconoció  la necesidad de cambios para que en un futuro cercano la selección pueda cortar esa racha nefasta de 18 años sin éxitos. “Batista deberá hacer una evaluación, junto con su cuerpo técnico, para ver en qué se falló, dónde estuvieron los errores. La experiencia sirve siempre y cuando haya un análisis para revertir detalles en el futuro”, expresó.

La continuidad de Batista al mando del equipo está garantizada. El presidente de AFA, Julio Grondona, mantendrá la costumbre de no echar entrenadores tal  como lo hizo en los 32 años que lleva al frente del fútbol argentino. Sin embargo, Carlos Bilardo, director general de selecciones nacionales, dejó entrever que, al menos, de ahora en más podría haber modificaciones en las tareas dentro del núcleo de trabajo de la selección. “Si me lo piden, puedo llegar a hablar y conversar con Batista sobre fútbol y táctica”, comentó el ex entrenador, aunque dejó en claro que hoy su función es otra y que sólo “le doy mi parecer al técnico”.

Para Walter Perazzo, entrenador del Sub 20 que se prepara para el Mundial de la categoría a disputarse en agosto en Colombia, “hay que formar jugadores con mentalidad ganadora”. Precisamente su voz vale, y mucho, en este momento. Es que uno de los temas principales abordados por todo el mundillo futbolero tras el traspié continental fue la necesidad de encarar una refundación desde las bases, desde las categorías menores y diagramar un nuevo plan de trabajo con los mismos protagonistas que un par de años atrás se consagraron por su trabajo en el fútbol juvenil. “Todo eso que hay alrededor no influye en mi manera de actuar. Sé que el medio es así y más cuando se está en un cargo importante. Me siento tranquilo porque estoy dando lo mejor. Siempre jugué en equipos grandes y estoy acostumbrado al runrún”, dijo Perazzo sobre los pedidos de gran parte del público para que Hugo Tocalli y su cuerpo de trabajo se reintegraran al mando de los más jóvenes.

La Vinotinto hace historia

Por Patricio Manzato

Venezuela derrotó ayer 2 a 1 a Chile  en el Estadio del Bicentenario de San Juan y se clasificó por primera vez en su historia a las semifinales de una Copa América.

Oswaldo Vizcarrondo

El central venezolano celebra su gol

Si bien los primeros minutos de juego fueron muy friccionados y con pocas ocasiones de gol, el conjunto dirigido por César Farías logró imponer su táctica para contrarrestar la mayor jerarquía individual chilena. Además de anular a Chile, la Vinotinto comenzó a crear oportunidades para ponerse en ventaja, hecho que consiguió a los 34’, cuando el central Oswaldo Vizcarrondo conectó de cabeza un perfecto centro ejecutado por el capitán Juan Arango. Antes de finalizar el primer tiempo, Venezuela pudo alargar el marcador pero se mostró irresoluta en el arco contrario.

En el complemento cambió integralmente lo que venía ocurriendo. El equipo trasandino se llevó puesto a su rival, especialmente a partir del ingreso de Jorge Valdivia. Los conducidos por Claudio Borghi dispusieron de muchas situaciones para emparejar el encuentro pero la mala fortuna y puntería les impedía hacerlo. El empate llegó luego de una desconcentración de los caribeños, que se quedaron reclamando un saque de banda que les pertenecía. Chile jugó rápido el balón, que tras un certero pase de Alexis Sánchez, terminó en los pies de Humberto Suazo que fusiló a Renny Vega. Con el partido en tablas, los chilenos dejaron de atacar con tanto ímpetu, aunque dominaban claramente las acciones. Sin embargo a 10’ del final y tras un nuevo centro a pelota parada de Juan Arango, el arquero Claudio Bravo dio un desafortunado rebote que aprovechó Gabriel Cichero para colocar el 2 a 1, que dejó mudo a los más de 20000 chilenos que colmaron el Estadio del Bicentenario.

Chile intentó nuevamente igualar el partido, pero la expulsión de Gary Medel a los 82’ lo complicó aún más. Por su parte Venezuela despilfarró chances concretas de sentenciar el match. Ya sobre la hora el árbitro ecuatoriano Carlos Vera expulsó injustamente a Tomás Rincón, baja importante para la Vinotinto de cara al partido de semifinales frente a Paraguay.