Perú se despertó a tiempo

Por Patricio Manzato

Paolo Guerrero, el hombre gol

La Rojiblanca derrotó 1 a 0 a su par de México ayer por la noche en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Paolo Guerrero a ocho minutos de final fue el encargado de convertir el tanto de la victoria que deja a los dirigidos por Sergio Markarián con muchas chances de avanzar a la siguiente instancia.

El partido entre peruanos y mexicanos fue probablemente el peor de la Copa América hasta la fecha, especialmente por el primer tiempo paupérrimo que disputaron.  Ambos conjuntos se mostraban imprecisos en el traslado del balón y carecían de ideas que le permitiesen generar situaciones de gol.

Sin embargo, en el complemento Perú se despertó, seguramente consciente de que un empate lo dejaba comprometido de cara a la clasificación y sabiendo que era capaz de lastimar a su rival. Con Juan Vargas y Paolo Guerrero como abanderados, uno por su constante proyección por izquierda y el delantero muy activo en la ofensiva, la Rojiblanca comenzó a disponer de ocasiones concretas. Vargas estrelló un remate en el poste y uno en el travesaño a los 58 y 72 minutos respectivamente. Por otra parte Guerrero conectó de cabeza a los 79 pero encontró bien ubicado al arquero Luis Michel. A los 82 llegó el gol a través de un centro raso de Michel Guevara que sólo tuvo que empujar a la red el atacante del Hamburgo alemán.

En los escasos minutos restantes México no pudo inclinar la cancha en busca de la igualdad y quedó prácticamente eliminado de la competición. Todavía le quedan escasas aspiraciones de clasificar como uno de los mejores terceros, pero jugando de esta manera sería una utopía pensar que pueda ganarle a Uruguay en la última jornada. Por su parte Perú acaricia los cuartos de final y con un empate frente a Chile aseguraría su continuidad en el torneo.

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Chile se impuso a México pese a que El Tri golpeó primero

Por Patricio Manzato

La Roja derrotó 2 a 1 al combinado mexicano en el estadio del Bicentenario, donde un rato antes se habían medido también uruguayos y peruanos. Néstor Araujo adelantó al conjunto de Luis Fernando Tena, pero Esteban Paredes y Arturo Vidal revirtieron el resultado y colocaron al país trasandino en la cima del Grupo C.

Alexis Sánchez intratable

Apenas comenzado el partido los dirigidos por Claudio Borghi se hicieron dueños del esférico y crearon las mejores situaciones de gol. Sin embargo eran incapaces de concretarlas y mediante fueron transcurriendo los minutos México se adelantaba en el terreno de juego para no quedar replegado tan cerca de la valla defendida por Luis Michel. Peligrosamente, los jugadores chilenos empezaron a equivocarse en el traslado de la pelota y esto le permitió al Tri gozar de un par de oportunidades que si no fuera por el egoísmo de Giovani dos Santos, otros hubieran sido sus desenlaces.

Precisamente el ex jugador del Barcelona fue quien a los 41 minutos de juego colocó un centro que el joven defensor Néstor Araujo conectó de cabeza para concretar el 1 a 0. Cabe destacar que el arquero y capitán chileno Claudio Bravo fue en gran parte responsable por verse sorprendido por un remate que no llevaba excesiva potencia y tampoco buena dirección.

El complemento presentó el mismo panorama. La Roja buscando el empate sin traicionar su futbol con pelota al piso y mucho toque y un México que se defendía como lo había hecho en la primera parte.  Daba la sensación de que mientras más tiempo pasaba, menos ideas barajaba la selección chilena para llegar al empate. Pese a todo, nunca entró en nerviosismo y no quedó expuesta defensivamente.

Luego de un saque de esquina a falta de 25 minutos para el final, el recién ingresado Esteban Paredes empujo el balón a la red para establecer la paridad. Tan solo 7 minutos después y por la misma vía, La Roja se puso por delante gracias a un fenomenal testarazo de Arturo Vidal. El ingreso de Edgar Pacheco sobre el final le dio explosión en la ofensiva a los mexicanos y estuvieron cerca de igualar el partido, aunque de ninguna manera lo merecieron.

Se vio una selección chilena con muchas variables ofensivas, buen juego asociado y un Alexis Sánchez en un nivel superlativo. Es verdad también que no debe confiarse ya que puede pagar caro ciertas distracciones contra rivales de más peso. México no desentonó, pero está claro que le falta jerarquía en sus líneas ante la gran cantidad de ausencias con las que se presentó a la Copa. Párrafo aparte para la gente chilena que copó San Juan, cantó de manera eufórica el himno  y alentó todo el partido.